Política de cookies

Utilizamos cookies para ofrecer a nuestras visitas una experiencia transparente y cómoda a la hora de navegar por nuestra página web. Al utilizar nuestra página web aceptas el uso de cookies; puedes obtener más información sobre las cookies y su uso en nuestra página web en la sección de Política de cookies.

Tu Bienestar

¿Es importante trabajar la flexibilidad?

Raquel Blasco Redondo

Raquel Blasco Redondo

Médico especialista en Medicina Interna, experta en Medicina Deportiva y Profesora Universitaria en Ciencias de la Salud

La flexibilidad está íntimamente ligada a la movilidad articular, extensibilidad y elasticidad muscular y nos va a permitir el máximo recorrido en las articulaciones en todas las posiciones que éstas puedan asumir. Actualmente el término “amplitud de movimiento” ha sustituido al de flexibilidad.

Algo que merece la pena recordar es que la flexibilidad es específica para cada articulación y varía considerablemente según la edad, el sexo y el grado de entrenamiento, y también presenta una base genética importante. Es mayor durante las primeras etapas de la vida, en las mujeres, y en las personas entrenadas y, por el contrario, es más escasa en los varones y en las personas a medida que van cumpliendo años.

¿La edad influye en la flexibilidad?

Sí, como casi todo, la flexibilidad también está determinada por la edad, el intervalo cronológico de máxima flexibilidad se mantiene hasta los doce años. A partir de aquí, si no es trabajada específicamente, la flexibilidad sufre un estancamiento y/o un crecimiento negativo, haciéndose cada año más limitada. Todos estos cambios aparecen como consecuencia de la estabilización del esqueleto, del aumento del tamaño de la musculatura, y de la liberación de las hormonas sexuales a partir de la pubertad. Llegados a este punto, a menos que lo trabajemos, nos vamos haciendo cada vez menos flexibles.

La flexibilidad es un objetivo de entrenamiento importantísimo y, sin embargo, a menudo se pasa por alto. No debemos olvidar que los tejidos de los músculos, tendones y ligamentos naturalmente se hacen menos elásticos con la edad. El envejecimiento y el sedentarismo tienden a reducir el rango de movimiento articular o movilidad de nuestras articulaciones. Con el tiempo, esta pérdida puede afectar a la capacidad para desarrollar actividades de la vida diaria como agacharse o estirarse a coger cosas. Un programa de flexibilidad o estiramientos realizado de forma regular puede detener e incluso hacer regresar estas pérdidas.

La flexibilidad, por tanto, es una cualidad imprescindible que hay que desarrollar, no sólo en el deporte, sino también para mantener la salud. Es beneficiosa para el mantenimiento correcto de la postura corporal y para la reducción de dolores musculares, fundamentalmente en la espalda.

¿No eres tan flexible como deberías ser?

Hemos explicado en los apartados anteriores que a través de los estiramientos, así como del calentamiento, estamos mejorando y manteniendo nuestra flexibilidad. Si aún así no eres tan flexible como deberías ser revisa tu programa de ejercicios, dado que en lugar de ayudarte podría estar entorpeciendo tu flexibilidad.

La forma preferible de mejorar la flexibilidad es realizar estiramientos específicos para trabajar y extender el arco de movimiento articular en cada parte del cuerpo, como hemos explicado en el vídeo del apartado anterior. Estos ejercicios de flexibilidad, no solamente se pueden incorporar a las fases de calentamiento y/o enfriamiento de las sesiones de ejercicio, sino que además pueden (y deben) realizarse de forma independiente en cualquier momento del día, especialmente cuando los músculos están más relajados, como después de levantarnos de la cama o tras el baño o la ducha. Nunca los realizaremos con prisas, hay que ejecutarlos de una manera conveniente, ya que los movimientos rápidos son potencialmente perjudiciales, pudiendo producir tirones musculares o calambres e incluso roturas fibrilares.

 

Deportes que me ayudan a mejorar la flexibilidad

 

Yoga

Casi cada postura de yoga implica y mejora la flexibilidad, incluso manteniendo el estiramiento durante varias respiraciones. Un análisis reciente de 10 estudios con más de 500 participantes dio una estrella de oro al yoga para aumentar la flexibilidad de cuerpo, tanto del tren superior como del inferior, y mejorar la fuerza y el equilibrio.

Pilates

Este método trabaja especialmente con los abdominales, la base de la espalda y los glúteos como únicos puntos de apoyo, lo que se denomina "Centro de energía". Fortaleciendo estas partes del cuerpo se pueden realizar libremente los movimientos del resto de la anatomía y facilitar la alineación y flexibilidad de numerosos grupos musculares.

Nadie debe dejarse engañar ni arrastrar por modas. Pese a los beneficios del Método Pilates también hay que saber que es un sistema que requiere un gran esfuerzo y autocontrol y no todo el mundo es capaz de realizarlo. La precisión que exigen algunas posturas es un obstáculo para muchas personas, que encontrarán este método demasiado exigente física y mentalmente.

 

Zumba, aerobic, baile…

Trabajamos la flexibilidad si estiramos sobre una barra en el ballet clásico, conseguimos hacer una bonita línea en una sesión de salsa o saltando en Zumba... El baile implica repetidamente la elasticidad del tren superior y del inferior, además de una amplia gama de movimiento, de modo que se mejora la flexibilidad. En cualquier caso, es importante que no olvidemos trabajarla, tanto de forma coordinada como unida al resto da las capacidades físicas.