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Nuestros Protagonistas

"El día que crucé la meta de mi primera maratón con mis hijos en brazos supe que nunca dejaría de correr"

Madre por partida doble, maestra, psicopedagoga, formadora de familias... ¡y runner!

Sonia López, que tiene 41 años y vive en Terrassa, es una de esas mujeres con el inconformismo y la fuerza de voluntad como bandera que un día descubrió el noble arte del correr por casualidad y, desde entonces, lo ha incorporado a su día a día. Después de haber finalizado cuatro maratones, un ultratrail de 100 kilómetros, 30 medias maratones e infinidad de carreras de menor distancia, Sonia ha podido comprobar en sus propias carnes los enormes beneficios que le aporta la práctica deportiva tanto a nivel físico como emocional, y por eso nunca lo ha dejado.

Ejemplo de constancia, esfuerzo y sacrificio donde las haya, esta superwoman egarense se une a GAES Te Cuida para intentar motivar con su discurso a todas aquellas personas que por vagancia, miedo o desconocimiento no hacen deporte.

 

1. ¿Cómo se definiría en pocas palabras?

Soy una persona que me gusta soñar grande, constante y perseverante. Amante de su familia, su profesión y de los retos. Tengo mucha fuerza de voluntad y eso me permite conseguir poco a poco todo lo que me propongo.

 

2. ¿Cómo empezó su relación con el deporte?

Cuando era pequeña en mi casa era obligatorio practicar un deporte, el que nosotras quisiéramos. Para mis padres era muy importante la actividad física y ellos, sobre todo mi padre, también predicaban con el ejemplo. Empecé haciendo baloncesto en el colegio hasta que llegué a BUP y por temas de estudios lo tuve que dejar. Durante la etapa universitaria no practiqué ninguno al tener que trabajar para poderme pagar los estudios, pero una vez terminada la carrera volví a retomar el deporte de equipo, en este caso fútbol sala, y también empecé a nadar y a correr. Cuando conocí a mi marido me enganché más a la bicicleta y fui de forma más constante al gimnasio. Más tarde, durante toda la etapa de embarazo, practiqué el único deporte que me recomendaron, la natación, pero después de dar a luz a mis dos hijos hubo un parón muy grande de cinco años sin hacer deporte. Gracias a la influencia de mi marido, que toda la vida había practicado atletismo, empecé a correr, un tipo de ejercicio físico que me permitía compaginar el trabajo con la maternidad. Por casualidad se cruzó en mi vida un reto solidario que hizo que me calzara las zapatillas de correr por primera vez. El reto consistía en preparar una maratón en tan solo 8 meses. El día que crucé la meta de mi primera maratón con mis hijos en brazos supe que nunca dejaría de correr.

 

3. ¿Cómo logra compaginar deporte, familia y trabajo?

El único secreto es la fuerza de voluntad y el robarle horas al sueño. Yo entreno al alba. Me levanto muy pronto y hago mis entrenamientos antes de ponerme a trabajar a las nueve en el colegio.

4. ¿Qué logros deportivos ha conseguido hasta la fecha?

He finalizado cuatro maratones, treinta medias maratones, una ultratrail de 100 kilómetros y de las carreras de menor distancia he perdido la cuenta (risas).

 

5. ¿Cuál es la clave para conseguir cualquier objetivo?

La clave es que lo que hagas te haga feliz. En mi caso practico deporte porque es mi momento de soledad, de reflexión, de evaluación, de programación… Muchas de las publicaciones que escribo en mi blog surgen corriendo. Por otro lado creo que es muy importante dar ejemplo a mis hijos. Si quiero que ellos practiquen deporte y tengan una vida saludable, su padre y yo tenemos que ser el mejor de los ejemplos. Es difícil encontrar a madres que practiquen deporte de forma regular, pero yo animo a todas ellas a que lo hagan, porque todo el sacrificio vale la pena.

 

6. ¿La creación de su blog nació por sus reflexiones corriendo?

Sí. Un año después de empezar a correr tuve una lesión importante en una media maratón que me obligó a parar durante varios meses. Necesitaba una válvula de escape y me agarré a otra de mis pasiones: la escritura. Y en ella encontré un rincón donde poder expresar todo lo que se me mueve por dentro, que está muy relacionado con mi maternidad pero que engloba mi forma de ver la vida.

 

7. ¿Cómo le ayuda el deporte en su día a día?

Ya paso de los 40 años y creo que es esencial cuidarse, no sólo haciendo deporte sino también con una alimentación adecuada y una vida saludable en general. No fumo ni bebo y el deporte me ayuda mucho a nivel físico y sobre todo psicológico. Es mi momento. Aunque sea a las 6 de la mañana me encanta ese rato de soledad y es una forma de cuidarme a nivel personal. Y además me ayuda mucho en el aspecto creativo. Correr potencia mi creatividad, mientras voy dando zancadas aparecen muchos de los temas que más tarde escribo y desarrollo.

8. Por tanto creerá que el deporte influye en el bienestar emocional, ¿no?

Por supuesto. Es una forma de quemar la tensión y de sacar el estrés de la mejor forma posible. Además, el marcarte retos y conseguirlos mejora mucho tu autoestima y tu resiliencia.

 

9. ¿Recomienda el deporte también para la gente mayor?

Totalmente. Primero por un tema de salud, pero incluso más en el aspecto mental y emocional. Sentirse ágil y poder alcanzar los objetivos es importantísimo a cualquier edad, y todavía más para las personas mayores. Tengo la suerte de tener dos padres muy activos. Mi madre con 76 años practica el atletismo y la natación y mi padre con 72 el ciclismo. Cada día además salen a pasear juntos. No sólo son un modelo para mi sino también para mis hijos.

 

10. Y también les ayuda a combatir la sensación de soledad…

Correcto. La gente mayor que va a un gimnasio crea un grupo social que después se relaciona fuera del ámbito deportivo, quedando para tomar un café o para dar un paseo. Es una forma fabulosa de hacer nuevas amistades y de encontrar a personas para compartir retos.

 

11. ¿Qué deben tener en cuenta las personas mayores a la hora de hacer deporte?

Lo primero, que la actividad que realicen les haga feliz. Además les permitirá seguir un estilo de vida saludable y mantener una buena salud física y mental.

12. Tengo entendido que sus padres empezaron a hacer deporte siendo mayores, ¿no?

Sí. Bueno mi padre sí que había jugado a fútbol sala, pero mi madre nunca había hecho deporte, dado que siempre había trabajado mucho y no tenía tiempo de practicarlo. En el momento en que se jubiló buscó nuevas actividades para hacer y una de ellas fue calzarse unas zapatillas. Empezó andando y poco a poco fue aumentando la intensidad y la distancia y ahora ya corre.

 

13. ¿Usted es la culpable de que ella empezara a correr?

No, fue mi hermana gemela Yolanda quién nos animó a participar en el reto solidario de preparar la Maratón, en el que nos ayudó mucho Josef Ajram y cuyos beneficios fueron destinados a la Asociación de Familiares y Amigos de Niños Oncológicos de Catalunya (AFANOC). Esa prueba fue el motivo por el que yo empecé a correr y mi madre nos acompañó en algún entrenamiento de los que hicimos para prepararla y dar a conocer el reto, ¡y también se enganchó!

 

14. Por último, ¿qué cree que puede aportar usted a GAES Te Cuida?

Me gustaría ser un ejemplo de mujer y de mamá deportista. Si queremos que nuestros hijos tengan una vida saludable y practiquen deporte tenemos que ser el mejor ejemplo para ellos, porque no nos escuchan siempre pero nos observan a diario. Mis hijos son dos personas constantes y perseverantes porque lo ven en casa. Defiendo totalmente esa frase que dice que el ejemplo arrastra. Con paciencia, constancia y trabajo todo es posible. Sí que es cierto, sin embargo, que en el deporte tenemos que ser muy conscientes de nuestras posibilidades, porque hay veces que la motivación o las ganas provocan que se nos vayan de las manos las distancias o la intensidad de los retos a los que nos enfrentamos.