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Nuestros Protagonistas

“La edad no es un problema. Hasta que el cuerpo y la mente lo permitan hay que moverse, porque el deporte ayuda a desconectar y a relajarse”

¿Se imaginan a una mujer de 83 años haciendo paracaidismo? No, ¿verdad? ¡Pues esa mujer existe, se llama Montse Mechó y vive en Barcelona!

Con 49 años hizo su primer salto, cumpliendo así uno de sus sueños y hoy, con 83 recién cumplidos, acumula 934 ¡y sigue en activo! El desierto de Arizona, las ruinas de Éfeso en Turquía, los bosques de Finlandia o la Alhambra son algunos de los lugares históricos en los que ha saltado esta mujer todoterreno, que no únicamente practica este deporte. Fue Campeona de España de saltos de trampolín y palanca cuando era adolescente y, recientemente, también lo ha sido de Natación en la categoría de mayores de 80 años.

Además, el esquí, el windsurf o el submarinismo son algunos de los deportes que también forman parte de la vida de una mujer que, sin duda, es un claro ejemplo de que la edad no es ningún impedimento para seguir cumpliendo sueños, ni mucho menos para cuidarse. Ni una quíntuple rotura de cadera, ni su escasa pensión, ni las duras circunstancias personales que ha vivido le han hecho perder su contagiosa sonrisa. Presten atención, no pestañeen, porque lo que van a leer no tiene desperdicio.

"La actividad al aire libre nos permite mantener nuestro estado físico y mental en buenas condiciones"

Jordi Pons es uno de los referentes más destacados del alpinismo de nuestro país. Una leyenda viva que, a sus 84 años, sigue cumpliendo sueños relacionados con la montaña.

Este barcelonés, nacido en 1933, fue el primer español en escalar un seismil (el Nevado Huascarán de Perú, en 1961), un sietemil (el Istor-o-nal, en el Hindu Kush pakistaní en 1969) y un ochomil (Annapurna Este, en 1974, en la que fue la primera ascensión mundial a esta cima del Himalaya).

Además, en los años 80 fue el alpinista nacional con más ochomiles, tras coronar el Dhaulagiri (1979), el Cho Oyu (1984) -ambas primeras ascensiones estatales- y el Gasherbrum II (1988). También fueron pioneras las del Monte Ararat (Armenia), el volcán Chimborazo (Ecuador), el Nevado Yerupajá Sur (Perú), el Ama Dablam y el Kanjeralwa (Nepal) o el Garet el D'jeneoun (Argelia). Muchas otras montañas, como el McKinley, el Kilimanjaro o el Aconcagua, también han acabado a sus pies.

Un currículum deportivo espectacular al que hace pocos meses se le ha añadido la cara norte del Vignemale, la Pique Longue (3.298 metros), en los Pirineos franceses, una montaña que se le resistió cuando tenía 19 años y que ahora, más de 60 años después, ha podido añadir a su interminable lista.

Espíritu joven, libre e indomable donde los haya, Jordi Pons nunca deja de soñar.

“El deporte te arruga la piel, pero te alisa el espíritu”

¿Se imaginan a alguien que corra maratones con más de 70 años? No se lo imaginen, esa persona existe y se llama Miquel Pucurull. Este jubilado barcelonés de 77 años, que empezó a correr a los 40, ha terminado 45 maratones, además de muchas carreras de menor recorrido y ¡sigue en activo!

“Pucu”, como se le conoce entre los aficionados al mundo del correr, es un ejemplo palpable de los enormes beneficios que tiene el deporte y el llevar a cabo una vida sana y activa para cualquier persona, independientemente de la edad que tenga, pero todavía más en las personas mayores. Por si eso fuera poco, Miquel entró en la Universidad con 66 años y ha escrito un libro titulado “Mai no és tard”, donde explica su experiencia con el mundo del running, cuyos beneficios van destinados íntegramente a la investigación de la diabetes infantil, así como también todo el dinero que recauda en cada carrera en la que participa.

Un espíritu inquieto, solidario y todoterreno que se ha ganado la admiración de todo aquel que se cruza en su camino. Preparen papel y boli, porque están a punto de recibir una sabia lección de vida.

“Una persona no envejece cuando se le arruga la piel, sino cuando se le arrugan los sueños y las esperanzas”

¿Quién dijo que la vida de jubilado estaba condenada al sedentarismo y al aburrimiento? Fuera quién fuera el autor de esa frase, está claro que no había conocido ni oído hablar nunca de Joan Babot.

Este hombre de 72 años de Sant Joan Despí lleva casi siete jubilado, desde que plegó a los 65 de trabajar en la ITV y como jefe de personal del Camp Nou. En su palmarés como ciclista, una etapa que empezó cuando cumplió 50 años para recuperarse de una operación de rodilla y que todavía hoy dura, ha conquistado seis veces la Titan Desert y una la Titan Tropic, además de muchas más carreras menos conocidas, como la Quebrantahuesos, la Pedals de Foc, la Vuelta Islandia en BTT, los Monegros, la Marruecos On Bike o el Camino de Santiago, entre muchas otras.

Cada día, con escasas excepciones, se enfunda en su maillot, agarra su bicicleta y su casco y se va durante horas a “trabajar”, que es como él mismo llama a sus escapadas sobre ruedas. Babot es una persona por la que no pasan los años, por lo menos en el espíritu y en las ganas de disfrutar de esto a lo que llamamos vida. Un niño ilusionado con su bicicleta y atrapado en el cuerpo de una persona mayor que se resiste a envejecer. Un ejemplo a seguir y una referencia para mucha gente que lo admira por lo que hace y por cómo lo hace. Un maestro de las dos ruedas.